La visita oficial del presidente de la República de China (Taiwán), Lai Ching-te, al Reino de Esuatini, prevista del 22 al 26 de abril de 2026, fue cancelada debido a la revocación inesperada de permisos de sobrevuelo por parte de varios países a lo largo de la ruta.
Según información oficial, los permisos de tránsito aéreo fueron retirados sin previo aviso por Seychelles, Mauricio y Madagascar, presuntamente como resultado de presiones políticas y coerción económica ejercidas por la República Popular China. Este hecho constituye un precedente grave, al tratarse de la primera ocasión en que un presidente taiwanés se ve impedido de realizar una visita oficial debido a restricciones de esta naturaleza.
El Gobierno de Taiwán condena enérgicamente estas acciones coercitivas y la injerencia del gobierno chino en la aviación civil, que buscan aislar a Taiwán mediante la politización de las Regiones de Información de Vuelo (FIR), socavan principios fundamentales del orden internacional y generan riesgos para la seguridad aeronáutica. El Gobierno de Taiwán insta a la comunidad internacional a reconocer los peligros de la coerción económica y evitar dependencias excesivas.
En este contexto, la Alianza Interparlamentaria sobre China (IPAC, siglas en inglés) expresó su firme respaldo al presidente Lai y al pueblo taiwanés, denunciando los intentos sistemáticos de Beijing por limitar la participación internacional de Taiwán. El Gobierno de Taiwán agradece profundamente estas muestras de apoyo provenientes de legisladores y líderes de distintas democracias.
La copresidenta de la IPAC en Taiwán, Fan Yun, destacó que “la virtud nunca está sola, siempre tiene vecinos”, subrayando la importancia de la solidaridad internacional en este momento.
El presidente Lai reafirmó que Taiwán no se dejará intimidar por amenazas ni presiones externas: “Ninguna forma de coerción alterará nuestra determinación de comprometernos con la comunidad internacional”. Asimismo, subrayó que estas acciones ponen de manifiesto los riesgos que representan los regímenes autoritarios para el orden internacional basado en normas.
El Gobierno de Taiwán reafirma su compromiso de continuar fortaleciendo sus relaciones diplomáticas y su participación en la comunidad internacional, así como de trabajar junto a socios afines para defender los valores democráticos, la paz y la estabilidad regional.