La Oficina de Derechos Humanos publicó un informe sobre los tres primeros meses de escalada en Líbano que documenta ataques contra civiles, personal médico y periodistas.
El 22 de abril, la periodista libanesa Amal Khalil fue asesinada en un ataque aéreo israelí en el sur del Líbano mientras se dirigía a cubrir la situación en Bint Jbeil. Trabajaba para el diario Al-Akhbar y ya había recibido amenazas de muerte en septiembre de 2024.
Thameen Al-Kheetan, portavoz de la oficina, fue contundente: "El personal médico, ya sea militar o civil, y otros civiles, incluidos los periodistas, están protegidos por el derecho internacional humanitario. Atacarlos deliberadamente constituiría un crimen de guerra".
La UNESCO también condenó el asesinato. Desde el 7 de octubre de 2023, 290 trabajadores de medios han sido asesinados en Gaza y 27 en Líbano.
El informe denuncia además que las órdenes de evacuación israelíes, vagamente comunicadas, cubren casi el 14% del territorio libanés y han desplazado a más de un millón de personas, una práctica que también podría constituir un crimen de guerra por desplazamiento forzado.