Este 5 de junio se conmemora también el Día Internacional de la Lucha contra la Pesca Ilegal, No Declarada y No Reglamentada, una práctica que amenaza la seguridad alimentaria, la biodiversidad marina y los medios de vida de millones de personas.
Según la FAO, más de un tercio de las poblaciones de peces del mundo están sobreexplotadas y se estima que uno de cada cinco peces capturados procede de actividades pesqueras ilegales o irregulares.
La agencia advierte que esta práctica dificulta los esfuerzos para garantizar una pesca sostenible en un momento en que el pescado es una fuente esencial de alimento para una población mundial en crecimiento.
Para combatir el problema, la FAO impulsa instrumentos internacionales como el Acuerdo sobre Medidas del Estado Rector del Puerto, en vigor desde 2016, que busca impedir que las capturas ilegales lleguen a los mercados.
A ello se suma el Acuerdo sobre Subvenciones a la Pesca de la Organización Mundial del Comercio, destinado a eliminar los incentivos económicos que favorecen la pesca ilegal.